Marlon y su madre no se miran ni hablan en juicio

San Francisco de Macorís.- A pesar de estar a poca distancia de sus banquillos como acusados, Marlin y su hijo Marlon Martínez, apenas se dirigen la palabra en el juicio de fondo que se les sigue en el Segundo Tribunal Colegiado de San Francisco de Macorís, acusados del crimen de la adolescente Emely Peguero.

Desde las últimas tres audiencias, Marlin y Marlon no se dirigen la palabra y en todo momento se mantienen cabizbajos, conversando con sus abogados.

Ese mismo drama se viene repitiendo siempre que se celebra audiencia, y cada vez es más notorio el distanciamiento entre madre y su hijo, ella recluida en la cárcel de Rafey-Mujeres y él en la de Moca.

Cuando los policías conducen a Marlin al tribunal, la colocan en los bancos de atrás del tribunal, mientras que a Marlon lo ubican en los delanteros o viceversa, manteniéndolos separados, lo que evita que intercambien palabras.

Asimismo, el tribunal, luego de escuchar dos testigos a cargo del ministerio público, recesó para este viernes el conocimiento del juicio de fondo seguido a Marlon y Marlin.

Para la audiencia de este viernes quedaron citados los abogados, acusados y testigos, así como miembros del Ministerio Público. El tribunal elaboró un calendario de las audiencias que se conocerán el miércoles 24, lunes 29 y martes 30 de octubre.

El tribunal, presidido por María de los Ángeles Concepción, luego de escuchar los testimonios de Lorenzo Jiménez de Jesús (Kevin) y Agustín Núñez Santos, recesó la audiencia a fin de continuar con la presentación de otros testigos y reiteró la orden de conducencia para los que no comparecieron en la ocasión anterior.

En la audiencia, Jiménez de Jesús, empleado de mantenimiento de la Torre Don Luis, donde se presume Marlon mató a Emely, confesó que había tenido una conversación con éste donde le pedía no decir a su madre que lo había visto.

Reveló que mostró a Marlin los videos de seguridad del complejo de apartamentos un día después de la desaparición de la adolescente y que recibió golpes de parte de los policías durante los días que estuvo encarcelado por la investigación en torno al caso.

Dijo que el día que desapareció la adolescente, Marlon se le acercó y le pidió que si su madre preguntaba por él dijera que no lo había visto, tras señalar que Marlin y Marlon iban solo los fines de semana al edificio.

Declaró que al otro día alcanzó a ver que Marlin llegó llorando y que al preguntarle qué le pasaba ésta le dijo que la novia de su hijo estaba desaparecida.

En ese momento, Marlin le preguntó si Marlon había estado en el apartamento, a lo que pensó negarse, pero al verla llorando le contó la verdad. “Ella me dijo que quería ver la cámara y yo la llevé al cuarto”, añadió.

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TESTIMONIO A CARGO DE LA FISCALÍA
En un video se ve a Marlon bajar con un saco, color amarillo, y en ese momento Marlin “se puso las manos en la cabeza y gritó ¡Ay santísimo!”, explicó Kelvin. Marlon puso el saco en el baúl de un carro Toyota, color gris, en el que había llegado. Dijo que la puerta del cuarto donde está el control de cámaras tenía el llavín roto al día siguiente de Marlin haber visto los videos del edificio.

Durante el interrogatorio, Kelvin certificó que todo lo dicho es lo mismo que había contado durante los días que estuvo detenido e interrogado y donde recibió golpes por parte de los policías. Al ser preguntado si había hecho una denuncia formal al fiscal del caso sobre los abusos recibidos en la cárcel, respondió: “No, ya tenía los palos arriba, ¿para qué iba a decírselo?” Mientras, Núñez Santos, quien realiza trabajo de plomería y construcción en el edificio, dijo que ese día estaba en el edificio y que Marlin estaba procurando al conserje, pero que como éste no estaba le dejó el mensaje con él diciéndole que la Policía pasó por allá y se llevó el disco duro de la cámara de seguridad.

Fuente: Listin Diario
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