Rivales en el tribunal, compañeros en el ejercicio

San Francisco de Macorís.- Participar como representante legal de una de las partes en un caso que se ha provocado una amplia consternación social, supone una tarea difícil, más aun cuando ese proceso judicial es expuesto a través de las redes sociales y los medios de comunicación, lo que lleva a la población a hacer juicios y valoraciones hasta de carácter personal hacia ellos. Sin embargo, estos abogados asumen cada caso como un trabajo, que a su vez es una lucha, pero conscientes de que en cada ocasión se puede estar de un lado diferente.

En el caso Emely Peguero, tanto los abogados de los imputados como los de la parte querellante son de vasta experiencia  y probada capacidad, por lo que en las audiencias se libra una batalla jurídica del más alto nivel en el país.

La barra de la defensa de la imputada Marlin Martínez está compuesta por los abogados Ingrid Hidalgo y Manuel García, ambos pertenecientes a la compañía jurídica García Hidalgo y Asociados, quienes son reconocidos profesionales del derecho.

Asimismo los representantes legales de la familia Peguero Polanco la encabezan los abogados José Martínez Hoepelman, Noel Medina y Royland Toribio, este último el más joven de todos, con apenas 24 años de edad, pero que muchos desde ya le auguran un futuro exitoso.

Debido a la exposición mediática que estos han recibido a raíz de su participación en este y otros casos, todos coincidieron en que han recibido comentarios a nivel personal y a través de las redes sociales de todo tipo, pero que los asumen como parte del trabajo que realizan y que “Lo que pasa en el tribunal se queda en el tribunal”.

Asimismo, la defensa del imputado Marlon Martínez, la encabeza el abogado Ricardo Reyna, quien también expresa asumir las reacciones de defender a clientes involucrados en casos como este como parte del oficio que eligieron, e ignorando los comentarios de quienes no tienen conocimiento jurídico, o producto de pasiones.

DESPUÉS DEL CASO EMELY, HOEPELMAN BUSCARÁ SUS NUEVAS LUCHAS
José Martínez Hoepelman es egresado de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), donde obtuvo el título de licenciado en Derecho en el año 2002, y desde entonces ha ejercido el derecho por espacio de unos 16 años de manera continua. Labora para la oficina Hoepelman y Rivera desde el año 2006, ofreciendo diversos servicios jurídicos.

Posee una maestría en derecho de regulaciones económicas y otra en programación neurolingu¨ística así como otros diplomados y cursos en otras áreas del derecho como la procesal penal, vías de ejecución civil, liderazgo en gestión pública entre otros.

¿Qué ha significado su participación en este caso a nivel personal?
He estado asumiendo luchas desde hace mucho tiempo, pero esta la asumí por la herida social que creó este crimen y como una forma de que la gente no perdiera la fe en la justicia, la cual es la única vía que los ciudadanos tenemos para acceder cuando un derecho nos ha sido violado.

¿Cómo asume usted las reacciones de particulares a raíz de su participación en este caso?
Concentrándome en el proceso he dejado pasar amenazas, insultos y afirmaciones que han llegado al punto de lacerar la moral y el buen nombre del que soy acreedor, sin embargo eso no me ha desvirtuado ni desviado de mi camino a obtener justicia para Emely, que es nuestro único interés.

A nivel familiar afirma haber tenido que incrementar sus medidas de seguridad y cambiar algunos hábitos, pero que todo es por la justicia, el bien común y la sociedad dominicana.

“Agradezco la solidaridad de las personas que valoran positivamente este esfuerzo que se realiza en pos de la mejora de la justicia y aclarar su credibilidad, pero consciente de que el sacrificio que se hace por este caso es temporal”.

Sostuvo que la teoría fundamental que tienen sobre el caso no ha variado desde que comenzó el proceso.

“No hemos variado ni vamos a variar en nada de lo que hemos dicho”, afirmó. Expresó que después de este proceso continuará buscando más luchas de interés general, en busca de buscar mayor desarrollo e institucionalidad para la República Dominicana.

TENGO UNA LINDA FAMILIA: DOS HIJOS, MI ESPOSO Y 2 PERRITOS
Es egresada de la carrera de derecho de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Ha realizado diplomados en varios países en materia de Violencia Criminal, Derecho Procesal Penal, Derecho Procesal-Constitucional.

Tiene unos 28 años de experiencia, y ha ocupado posiciones en el Ministerio Público, la Procuraduría General de la República, y actualmente se desempeña como abogada de la firma García Hidalgo y Asociados. Abogados Consultores.

¿Cómo asume las críticas por su participación en este caso?
“El ejercicio nuestro es como un sacerdocio, los procesos que se llevan a la oficina se llevan a los tribunales, nosotros no podemos hacernos eco ni fuera de los tribunales de los procesos, y el propio código de ética del Colegio de Abogados prohíbe la promoción de los procesos”... “En este caso han salido a relucir muchas cosas porque es un caso que se ha televisado y llevado directamente, y eso rompe con el esquema o con el estado de inocencia de las personas, porque primero son juzgados en los medios de comunicación y luego en los tribunales, y esa presión mediática en la mayoría de procesos influye de manera negativa”.

¿Qué le dice a esas personas que le critican por la parte que representa usted?
Yo espero que ellos nunca pasen por una situación como la que ha pasado Marlin Martínez. En el aspecto personal yo siempre trato de desligar el trabajo de mi vida personal, tengo una linda familia gracias a Dios, con dos hijos maravillosos, y perfectamente entienden el trabajo al cual yo me dedico.

Los fines de semana lo que hago es compartir con mis hijos, con mi esposo y mis dos perritos: Ico y Terry.

En estos días me encontré con una foto (en redes sociales) en la que me pusieron dos cachitos, y me la encontré hasta divertida, porque dije que era mi foto de Halloween.

Con los abogados que en este momento se encuentran en la barra contraria, tanto a Hoepelman, Noel como a Roylan, los admiro y los respeto en el término profesional, incluso he llevado procesos con Hoepelman. Con relación a los fiscales, tengo mis reservas.

En terminos personales con la familia de Emely lamento lo sucedido, pero es el trabajo y en esta ocasión nos tocó defender a Marlin, en la que creímos y tomamos su proceso y creímos su inocencia.

NOEL MEDINA GIL 
“NO ES POR EL DINERO, ES UN COMPROMISO SOCIAL”
Tiene 14 años de ejercicio en sus 36 años de edad.
“Este caso ha llevado nuestra vida personal y profesional a otro nivel, en cuanto a tener una conducta distinta a la que teníamos antes de este caso, pero ya tenemos elección de llevar otros procesos para no dejar la trayectoria que ha significado este año y tres meses que tiene este proceso”.

“Los procesos en sí, y más cuando generan tanta controversia y tanta participación de la sociedad nacional e internacional, por la cobertura de los medios nos obliga a prepararlos y ponerlos en mejor condiciones y de mejor parecer ante los tribunales.

“La gente siempre se ha mantenido en contacto con nosotros, hay muchos comentarios que son positivos, como también hay muchos negativos, tratando de decir cosas que no son, y queriendo decir que tenemos una participación meramente por un interés económico y no es así, aquí no hay un gran dinero, sino un compromiso asumido con la familia, el país y el mundo”

ROYLAN TORIBIO 
“ALGUNOS DICEN SOY DEMASIADO JOVEN PARA ESTAR EN ESTE PROCESO”
Es un licenciado en derecho de la Universidad Católica Nordestana (UCNE).
“Participar en este caso para mí ha sido un compromiso muy fuerte, por ser el más joven de los abogados de la barra querellante y actor civil”.

“Mucha gente de mi campo se sienten orgullosos por mi participación en este caso”, comenta. Toribio es oriundo del distrito municipal El Aguacte, del municipio Arenoso, en la provincia Duarte.

“Pero otros me critican porque dicen que soy demasiado joven para estar en un caso como este”.

Dice que Dios es quien le da la fuerza y la inteligencia para poder hacer un buen trabajo, y fruto de eso la valoración positiva de la gente.

“Es un caso que como nos puede abrir puertas, nos las puede cerrar si hacemos un mal trabajo”. “Es un caso que a nivel personal afecta, sobre todo por la forma en que Emely murió, pero los casos no son de los abogados, son de los clientes”.

RICARDO REYNA 
“LOS PROCESOS NOS CONMUEVEN COMO PERSONAS, PERO SOMOS ABOGADOS”
Egresó de la Universidad OyM en el año 1991, y ha realizado diversos cursos y diplomados en Materia Penal y Derecho Internacional.
“Hasta este caso había rehuido a los medios de comunicación, no es que me desagrada la idea, pero tampoco creo que los medios de comunicación sean el escenario para presentar y discutir los casos, pero entiendo que la sociedad ha cambiado, y hoy los medios y las redes sociales representan un escenario que tenemos que tener en cuenta los abogados”.

“Los problemas sociales que degeneran en la justicia a todos como personas nos conmueven, pero uno es abogado. “En el momento en que uno asume estos casos debe dejar la moral en la puerta del tribunal, y aplicar y buscar la ley… uno sale y vuelve y se pone el traje de la moral, pero sin dejar a un lado el aspecto de persona humana, y entendiendo que la persona que está frente a ti es un ser humano que ha sufrido.

MANUEL GARCÍA 
“NOSOTROS HACEMOS NUESTRO TRABAJO Y LOS JUECES QUE DECIDAN”
Es abogado desde el año 1985, dedicándose en principio al derecho laboral, y totalizando unos 33 años de experiencia.

En los últimos años se ha dedicado a litigar grandes casos, y ha participado en procesos como el de Figueroa Agosto, Banco Peravia, Plan Renove, Inversia, pero aclara que al final “lo importante es el trabajo”. “Nosotros como abogados lo que hacemos es un trabajo en los tribunales, y los jueces deciden o toman la decisión que entienden pertinentes. lo que las redes sociales o lo que alguien diga para nosotros no es importante, lo importante es hacer el trabajo y que los jueces hagan el de ellos”.

El ejercicio del derecho adolece de un gran problema, y es que no tenemos un Ministerio Público especializado ni preparado para hacer los trabajos investigativos y poder presentar un caso, y el problema es que los fiscales confían en que sean los jueces los que les resuelvan los problemas y les dicten las sentencias, y estos se presionan en los casos en que hay publicidad.

Fuente: Martín Adames / Listin Diario
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