Niní Cáffaro: El cantante de la eterna juventud que cumple hoy lunes 80 años de edad

Niní Cáffaro amaneció hoy lunes con 80 años sobre sus hombros, pero cargado de frutos cosechados en dos carreras, la gerencial como ejecutivo de empresas y la artística que le dio fama y popularidad, convirtiéndolo en el rey de los festivales y en la voz por excelencia de la canción popular más emblemática de República Dominicana: “Por amor”.

“La vida me regaló dos carreras distintas, paralelas, pero cuando jovencito jamás pensé que iba a ser cantante”, comenzó diciendo Erasmo Alfonso Cáffaro Durán (su verdadero nombre) en su charla con LISTÍN DIARIO.

Tampoco programó convertirse en un referente de buena salud o encontrar la fuente de la juventud que se le atribuye y que él simplemente afirma que es producto de una vida sana, deportiva, una alimentación balanceada, moderada y una vida feliz, aunque regida por la disciplina, la responsabilidad, la estabilidad familiar, sin excesos.

Aunque nació en San Pedro de Macorís, el 25 de noviembre de 1939, Cáffaro asocia su niñez a los barrios capitalinos de San Carlos, Gazcue y Ciudad Nueva.

Su acercamiento a la música se dio de manera fortuita. En su preadolescencia, en Gazcue había un grupo que ensayaba para formar la Schola Cantorum del Convento de los Dominicos, bajo la dirección del sacerdote Ramón Bello Peguero.

“Al padre le dijeron que habían unos muchachos que cantaban altísimo y fue así como nosotros, los tres hermanos (el cuarto nació luego), entramos al coro”.

Solano en su vida
Después del padre Bello Peguero a su vida llegó su gran padrino: Rafael Solano.

En marzo de 1959, Solano buscaba jóvenes cantantes para su programa de televisión “La Hora del Moro” (Rahintel) y fue su hermana quien le recomendó a Cáffaro tras escucharlo cantar en una serenata.

Desde entonces surgió una empatía entre ellos. Dos años más tarde, en 1961, llegó su primera grabación; “Violeta”, compuesta por Barón Ponciano (nativo de Bayaguana) con arreglos de Máximo Zorrilla, de un corte sociopolítico. “No he podido conseguir la grabación, se perdió”, se lamenta.

Con “Violeta” no pasó nada en su voz, pero siguió grabando: “Ayúdame a olvidar”, del dominicano Juan Lockward, y “El corazón no miente”, del mexicano Juan Bruno Terraza.

El despegue vendría en el año 1965 con  “En ruinas”, la canción más escuchada en el país entero desde finales del 1965 y en 1966.

“Después de esa canción yo recorrí todo el país cantando”, recuerda. A continuación, en 1966, entró a la radio otro tablazo: “Cada vez más”, también de Solano.

No obstante, Cáffaro no pudo disfrutar en vivo de ese éxito porque antes de la pegada se fue a Centroamérica a realizar una especialidad en malaria.

“Cuando llegué al país, que había pasado el boom del tema, Solano me entregó cinco mil y pico de pesos producto de la venta de los discos y con eso hasta una casa compré”, dijo.

El 1968 marcó un antes y un después en la vida de este joven cantante que de forma paralela se había graduado un año antes de Finanzas en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

“Por amor” en su vida

En 1968, hace ya 51 años, Amucaba convocó al primer Festival de la Canción, el que Cáffaro ganó a garganta pura puesta con toda potencia en “Por amor”, la obra maestra de Solano, y que catapultó a ambos a la posteridad musical dominicana.

“Esa canción me llevó a ser un artista internacional, pero yo nunca quise ser un artista a tiempo completo”, insistió el pasado viernes durante el encuentro con este redactor.

En los años que siguieron ganó otros festivales y su vida transcurrió entre el mundo artístico, el empresarial y la gestión pública. Durante 18 años fue administrador del Servicio Nacional de Erradicación de la Malaria y otros 25 años como ejecutivo del grupo León Jimenes. Desde hace nueve años es director del Teatro Nacional Eduardo Brito.

La palabra retiro no está en sus pensamientos. “Quizás como servidor público pronto llegue el retiro, y estoy preparado para ese día, pero no es que me quiera ir, aunque ya como artista es más difícil, eso será cuando Dios disponga”.

EN SU ENTORNO
Lo familiar.
Niní Cáffaro goza de estabilidad familiar fruto de su matrimonio con Cossette Sánchez, con quien procreó cuatro hijos: Alicia Alexandra, Lourdes Lisette, Nelson Alfonso y José Alberto, de 55, 54, 50 y 46 años, respectivamente. A ellos se sumaron siete nietos y una biznieta.

Un ejemplo.
“He llevado una vida ordenada. Mi familia ha sido mi centro y mis hijos no tienen de qué avergonzarse.

Soy un hombre honesto”, afirmó Cáffaro. “He sido una persona muy feliz. CON altas y bajas, pero si paso balance he sido más feliz que todo”.

Fuente: Ramón Almánzar 
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